Mostrando las entradas con la etiqueta sueños. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta sueños. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de diciembre de 2008

Puerta del ser















Llegué a ti por casualidad... Vadeé hasta la orilla de tu espacio, intentando darle alcance al viento por la vereda de la pena negra, desde los restos de otro naufragio

Hastiada de sombras y espectros, entre vestigios e indicios reflejados, vislumbré en la penumbra el encuentro entre sol y luna, el beso entre dos mundos sincopados

Caminé por tu boulevard de los sueños rotos. Nos hundimos juntos en el fango de la desesperación, hermanados en nuestras penas, mujer-luna hombre-sol

Me sumergí cautiva entre tus líneas, calcando en el espejo con mis dedos el mapa de otros pesares, los surcos de otra frente, los sueños de otros azares; casualidades…

Respiré consuelo aferrada a tus brazos, bebiendo de tu aroma, impregnándome de cada palabra, destilándome en cada sollozo, deleitándome en el gozo de la inmersión

Llegué a ti por casualidad… Ahora te llevo grabado en el centro del corazón, a ti que distendiste mi alma en sonrisas y me acogiste en el seno de tu mundo privado

Ahora… ahora atesoro en la memoria cánticos de universos acoplados y agradezco a la vida esta música de esferas que dio luz a un nuevo cosmos para poder renacer en él

domingo, 21 de diciembre de 2008

Namaste




















N aces de la risa que me expande el alma

A mo cada palmo de tu intrincada trayectoria

M e aproximo instante a latido a la memoria

A lambicada de tus huellas grabadas en mi piel

S urgen olas que imbuyen la materia de los sueños

T esoros inscriptos en el centro del corazón

E sencia mágica e inexpugnable de la razón de ser

viernes, 19 de diciembre de 2008

Ética del dolor

Teje y desteje
sombras y sueños,
ajena y enajenada

Pálidos reflejos
sólo son ecos
de nadie y de nada

¿Cuánto vale un sueño,
quién se arroga dueño
del derecho a soñar?

La clave se perdió
y la tesitura del dolor
entona un réquiem
por la dama de Shalott

viernes, 12 de diciembre de 2008

Raison d’être










R ezo por encontrar
A lgo que me dé propósito
I magino hallar
S ueños con algún destino
O lvido cuál azar
N os hizo cruzar caminos

D etengo mis pasos

E xhalo un suspiro…
T emo el desconcertante despertar
R epentino, amargo y cruel de
E xistir sin razón

viernes, 5 de diciembre de 2008

Sueños febriles

Sueño que despierto a tu lado
Y paseo mis dedos por tu rostro
relajado
en su entrega onírica

Sueño que despierto a tu lado
Después de caer rendida,
prosternada
tras mi entrega febril

Sueño y río, sueño y lloro
Sueño y espero
Y desespero de tanto esperar

¿Cómo no soñar,
después de este despertar,
despertar de piel, despertar de sueños, despertar de ilusiones?

¿Cómo no soñar,
si cada milímetro de piel
clama por la tuya, por tu transpiración, por tus emanaciones?

¿Cómo no soñar,
si me provocas con imágenes
y palabras que acicatean esta tenaz fiebre que me consume?

Sueño que despierto a tu lado
Envuelta en la espuma
con la que me coronaste
Princesa de la India

Sueño que despierto a tu lado
Abro los ojos y no estás
y mis manos recorren
el camino febril

Gimo delirante,
entregada a este sueño que me embriaga...
hasta que el éxtasis marca el cénit
de este ciclo sin fin

La respiración entrecortada,
el pulso acelerado,
el corazón desbocado,
l e n t a m e n t e se serenan

Hasta que,

nuevamente…

Sueño que despierto a tu lado

miércoles, 3 de diciembre de 2008

La llave de los sueños









Hace muchos, muchos siglos,
construí una gran torre de marfil
y me encerré en sus ocultos aposentos
para alejar de mi al monstruo vil
que había robado la llave de mis sueños

Mi hada madrina intentó un encantamiento
con polvo de estrellas y flores de azahar
que perfumaban las estancias de aquel lugar.
Más no podían del todo remediar el mal
de aquel robo premeditado y vulgar

Un lenguaje secreto la diáfana llama protegía
de la recóndita luz que brillaba en el centro
de aquel corazón bajo el pecho agraviado
perteneciente a una niña que perdió un día
sus sueños a manos de un mal hado

Escondida en aquella torre inexpugnable
a sus paredes oscuras me fui acostumbrando
y el código que desentrañaba fui olvidando
del mágico lenguaje de los sueños y pasiones
prueba fehaciente del alma y sus ilusiones

Me sumí en un sueño tan profundo que moría
y mi alma fue ensordeciendo, mi voz enmudeciendo.
Vivía por vivir, sin confiar en mi propio sentir.
Fui olvidando quién era, el ser enloqueciendo,
sometiéndose a cualquier imitación de vida

Los rayos de luz escapaban en contadas ocasiones
del centro de ese secreto lugar en ninguna parte
y rasgaban la oscuridad, filtrándose con gran arte
para infundir al momento de vida y pasiones,
rápidamente perdidas y olvidadas en un rincón

Hasta que un día, un bello príncipe ultra terreno
irrumpió con su risa y agitó con sus sombras,
despertando un lenguaje olvidado en el oprobio,
estremeció los cimientos de la torre y su historia
y abrió la puerta del dormitorio
con la llave de los sueños